Un imposible para Neruda o Galeano

Pues obvio, no pensaba que mi vida fuera light pero un repentino viaje a San José centro, recorrer del Banco Nacional hasta el bar Margoth (frente a la taquería del ex cine Moderno) y bajar por esa cuesta que lleva al Ministerio de Salud, me saco de la burbuja de país en la que pienso que vivo y me transportó al país que vive y no piensa.

- Muchacho le faltan ⊄ 15
- Hooo disculpe, no tengo menudo...tenga un billete
- Bueno pero pase que no se puede quedar ahí, me marca...(no entendí pero no se puede quedar 5 segundos en las gradas)
Esto fue tomando el bus de Barrio México enfrente de la Antigua Estación al Atlántico, las paradas de bus han mejorado, tienen 4 asientos, pero no valen si estas en la fila.  El bus sigue siendo viejo, incómodo, con la gente ensimismada en su celular o su ipod, todos tienden a jugar con sus manos y evitan el contacto visual seguramente por miedo a tener que interactuar con el desconocido.

- Gracias
Interpreto que el silencio del chofer es signo de que su grandiosa forma de conducir merece ser alabada sin replicarle nada a los neandertales que no conocen el mecanismo de clutch, freno y acelerador.  

Estoy detrás del Banco Nacional, poca gente para ser las cuatro de la tarde, camino hacia la avenida central, veo que mis pasos son muy lentos y me postraran a un lugar fuera del podio en la carrera que todos los demás llevan, supongo que entrenan para estar en el nuevo estadio Nacional Guido Sae..   La Merayo, cuantas veces pasé acá de carajillo, imaginarme un queque de esos, McDonalds eso era una salida formal de la familia, un premio a las buenas notas del año, un aguinaldo...otrora.  Ahora son un fast food, son un bolo que engullir, ni siquiera es alimenticio dicen los entendidos, mejor hacía Uvieta a pura agua y pan.

El Banco de Costa Rica, el banco negro, ya no veo las tiendas de zapatos ortopédicos, si esos tractorcillos blancos que usé hasta los seis años, no se donde estarán esas tiendas.  La avenida segunda sigue igual, pero esa calle que va a dar a la avenida cuatro (bulevar//boulevard) se robó algo, la panadería Franco, la panadería Smith, que se hicieron?  Aquí inicia la verdadera travesía hacia lo que es el submundo urbano:  los invisibles.

Subí hacia el Parque Central y llega un fétido aroma a pollo rostizado con bombillo en escaparate, entro al clis de sol, son las cuatro y treinta y no hay personas, solo sombras que se agitan en un bamboleo de golpes y empujones, de bulla incongruente, de lotería, de adornos, de no se que.  Doblo a la derecha frente a donde estuvo por muchos años la Sugef, de la cual solo queda ya la goma de la pared donde estaban la letras.  El ambiente se torna peor, la calle, ese monstruo al que le temen, el que genera inseguridad, el que vende droga, no es nadie, es solo la calle.  Por qué es que nadie es responsable de la inseguridad, porque vive en nuestras mentes como un miedo que no enfrentamos.  Ahí está, se les puede ver, pero conviven con ellos.  Están tomando licor, caminan arrastrando los pies víctimas de su sobredosis, pero no hay acción contra ellos.  Hasta los menciono como "ellos" en forma discriminatoria, mis compillas, mis hermanos hay que sacarlos del entorno de la calle que los ha enfermado y ha contagiado al resto.  Ratas podridas, ratas de caño, sobreviven con la moneda que te roban en la esquina.  

Es la nausea del olor, el dolor de perder el control, el no conocer la realidad más que por un periodico, quién dijo que hace falta un político para cambiar esto! hacen falta manos que ayuden, no creo que dandoles un trabajo se llegue a algo, somos todos los que necesitamos realizar un trabajo que se llame compromiso social.

Hoo si ni Neruda con su XX, ni Galeano con su denuncia mi hicieron ver de esta forma mi ciudad.

7 comments:

Roy Jiménez Oreamuno said...

Claro la realidad jamás podrá ser contada en letras a su máxima expresión hay que vivirla día a día y San José es un buen lugar donde aprender esa cruda realidad.

Lo que me sorprende jaja es que aún hay gente que se queda parada entre los marcadores de los buses, es increíble.
Saludos

Terox said...

Diay, hay cosas que nadie puede cambiar. Yo creo que el "dormitorio" que hace poco inauguró nuestro querido alcalde, es un paso en la dirección correcta. Si uno les enseña que algo mejor es posible, muchos a lo mejor se animen a salir de esa vida... pero el primer paso es querer...

El Compilla said...

Si ayer tuve un shock, realidad vs mitos urbanos. Hay mucho por hacer y bien dice terox que se está trabajando en algun campo, eso es mas importante.

Saludos compillas

Amorexia. said...

Mae que excelente post! SJ visto desde esos ojos es hasta interezante, por eso a los turistas les encantan nuestras postales de pobreza.

Me acorde de sartre al final.

Barqueritos said...

Te falto probar el pollo de bombillo y un casao en el mercado para completar tu visita a la capital.

Excelente ejercicio, bajarse de la nube para ver la realidad.

La Bailarina said...

Hola, pobre el compilla que cayó en la realidad... Como Bertold Bretch, hay algunos que tratamos de luchar y otros que con sus infulas de grandeza y sabiduria economica olvidan que estan hablando de personas y no solo de números. Creen que las grandes empresas que surgen con los TLC sacan a estos pobres infelices de su miseria, pues no, lo que hacen es empeorar las cosas porque el mismo costarricense ya no busca ser dueño de su país, de su empresa familiar, con un buen fortalecimiento de la clase media que nos vio nacer, sino encontrar un trabajo en una transnacional y darle el sudor de su frente a otros. Como lo he afirmado tantas veces, un cambio radical es lo unico que sacará a este país del zoologico donde muchos próceres de la Patria y Premios Nobel nos han metido.

El Compilla said...

Bailarina: El cómo hacerlo? Y hasta para los sociologos somos un numero, para los médicos, en letras ni en artes llevan estadística entonces no conocen de su uso.