Pensando en cosas importantes

Un pequeño comentario hace un par de horas inició este clásico pensamiento no-apocalíptico (revelador):

¿Cuáles son las cosas realmente importantes?

- Mi señor padre tiene que presentar un recurso ante la Sala Constitucional para que un ortopedista pueda realizarle una cirujía que urge desde el 2007, en el reemplazo parcial de cadera. Un notable grupo de jueces dictaminarán ahora lo que ya el criterio médico ha determinado que es absolutamente necesario. Y los dos años de dolor, de no poder caminar, que no haya anti-inflamatorios, o medicamentos supresores del dolor, quien lo repondrá? Será que su contribución al régimen de Seguridad Social desde 1957 hasta 1995 y ahora como pensionado no sirven. Ese bendito porcentaje que nos rebajan todos los meses a los asalariados ya no alcanza? Si es así por qué la CCSS no es sincera y lo expresa. Que separen IVM de enfermedad y maternidad. Cuál de los fondos es el que no da abasto. Mi contribución social no es para que presten dinero para compra de casas a tasas de interes cómodas, mi contribución es para un régimen de seguridad social. Y un 8% de mi salario bruto lo considero justo, porque de ello obtengo las medicinas y una cita médica de 20 minutos cada tres meses. Pero hay quienes necesitan más, y estoy dispuesto a ser solidario con esa persona que no conozco, así como espero que alguien sea solidario con mi señor padre. Pues un juez le dirá a Dorian -Hágalo!. Eso es ridículo, acaso un contador le dice a un químico: -Necesita un nuevo cromatógrafo. Comentarios vinculantes reinan en esta pequeña Babel.

- El presupuesto. Tener ordenadas las cuentas, record intachable ante la Sugef. Datos actualizados en bancos, puesto de bolsa, safi. Y para que tan ordenado si me puedo resfriar y pasar a ser en 24 horas una cifra adicional. O salir del trabajo a la casa y demostrar que la nueva ley de tránsito podía fallar, o que la única seguridad con que contamos es que no hay Seguridad. Me contradigo con gusto, la parte importante de tener un presupuesto es no cumplirlo. Me podrían encarar y decir que alguien que no ha sufrido hambre no tiene derecho a afirmar eso. Le daría la razón, pero también le preguntaría si ha tenido momentos de felicidad, y reforzaría la pregunta con un ¿ha necesitado dinero para disfrutarlos?. Hoy escribió Fray Jorge Arturo Chavez en La Nación sobre "opilados" y un poco de Galbraith, y coincido en que muchos les hemos dado una valoración muy alta a ciertas tendencias de gasto. Pero también llega el momento de decir ¡basta!. Y ya yo estoy en cuenta regresiva (e^i * π + 1).

- Trabajo: Si no es un oficio que gratifique, no vale la pena. No hay que malgastar 40-60 horas semanales en algo que finalmente no es nada, no es indispensable, no es trascendente, y menos si se hace solo por recibir un salario. Sea frente a una computadora, un telefono, solo es una forma de prostituir al espíritu que llevamos dentro. Si un trabajo no genera satisfacción, simplemente no lo vale, sin peros ni excusas, No te salves dijo el señor que hoy está en un hospital.

5 comments:

Ale said...

Definitivamente para la felicidad no hay dinero que valga. Trabajar en algo que a uno no le gusta debe ser lo más espantoso y torturante del mundo, coincido plenamente. Deseo de todo corazón que muy pronto operen a su padre. Saludos Compilla.

dolor de muelas said...

Suerte con el recurso!

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* said...

Siempre me he preguntado, por qué si todos los meses me rebajan de mi salario un porcentaje que va a la CCSS, no hay medicamentos, no hay atención, no hay camas, no hay nada!!!

Que #%6%$& hacen con el dinero que nos rebajan a todos los trabajadores????

El Compilla said...

...

Ale y Dolores: gracias por el apoyo, esperemos que salga adelante.

Heidy: Not easy, hay que investigar un poco para ver en que están esos recursos.

Roy Jiménez Oreamuno said...

Bueno yo siempre he evaluado todo mi vivir con una frase: calidad de vida, y la aplico en todo sentido, si tengo calidad de vida en mi trabajo y lo disfruto hacer, ahí debo de estar, debo amar lo que hago.

Uno no puede decir en que se puede gastar un presupuesto, aunque cotice a la CCSS, con lo cual digo que son otros los que deciden que hacer con ese dinero, que lo hagan bien o que lo hagan mal, eso es otro post.

Seamos felices, y busquemos le excelencia en todo, porque un juez debe ordenar hacer una operación urgente, si se sabe que se tiene que hacer.

Acá agregaría, gracias a Dios que hay un juez que lo ordena, en muchos países de América latino no existe ni seguridad social y menos un juez que lo ordene.

Vea el pronóstico del virus H1N1 en nuestro vecino del norte: El H1N1 mide la desigualdad mundial
Los países en vías de desarrollo sufrirán más la pandemia
Si el virus se propaga en Nicaragua, el 20% de la población podría ser hospitalizada.

Pues yo alabo a la CCSS con todos sus errores y a nuestros jueces que no tienen vela en este entierro, pero que al final ponen orden.

Saludos