El cardenal Newman

Un pequeñisimo resumen de qué hacía Benedicto XVI en el Reino Unido la semana pasada:

1- Buscando mejorar relaciones diplomáticas.
2- Beatificación del Cardenal Newman.

Qué el Papa realice un viaje de caracter político no reviste mayor importancia, y mucho menos a una isla con unos 5 millones de católicos.

Pero, qué el santo obispo de Roma se traslade para una ceremonia de beatificación es un hecho muy peculiar, generalmente esa labor se le encarga al delegado que la Santa Sede tenga en esa división geográfica.

Pues bien, ¿qué tiene de particular el cardenal Newman?, según mi parecer debe ser:

- Un fuerte crítico de la Iglesia Católica, en sus años de mayor producción intelectual en Oxford fue un destacado crítico del Papa (decía que era el anticristo).
- Ejerció como presbítero anglicano por más de veinte años.
- Su conversión por propia deducción al catolicismo y arrepentimiento por sus críticas previas (reescribió sus libros). Este punto lo encuentro clave, fue su "intelecto" el que lo lleva a encontrar que la Iglesia que fundó Cristo es la Católica, y que las otras organizaciones religiosas cristianas (evangelicos, mormones, calvinistas, etc) pertenecen a interpretaciones del hombre.
- Después de su conversión, un par de años después es ordenado sacerdote de la Iglesia Católica, la cual ejerce durante unos cuarenta años.
- Es nombrado cardenal por el Papa Leon XIII, y un año después muere, cerca de los 90 años.

Ciento veinte años después de su muerte, llega el Papa alemán a Birmingham a reconocerle su grado de beato, y como ya se pudo comprobar la intercesión de Newman en un milagro pues de anillo al dedo!!!

En épocas de tanta crítica a Roma, desde tantos flancos, es evidentemente necesario exaltar a aquellos que primero estuvieron en contra, pero que con el pasar de los años terminaron del lado de la institución que tanto criticaban.

4 comments:

Mauricio Valerio said...

Excelente mae.
muy buen enfoque, además de informativo y lo más importante para mí: interesante el post.

Por otro lado, ya para opinar.

la iglesia ha tenido una vida convulsa. Siempre ha dado de qué hablar menos de lo bueno que hace, como todo, por supuesto. No creo en dios, no soy religioso, pero creo que la existencia de la religión es una de las cosas que ocupa la sociedad para no perder el control. Sin embargo, no se tienen que aprovechar (las iglesia) de tal importancia en la sociedad. Y la sociedad, claro, tiene que saber que en el mundo no hay nada puro, ni "santo". Mientras esté liderado por un ser humano, habrá algún problema.

Aunque las razones del viajes sean estas, me parece importante que lo hiciera. Recordemos a Juan Pablo II, de hecho, lo recordamos como el "Papa Viajero", un antónimo del actual papa. Esto, creo que por defecto, creó un sentimiento de confianza en los católicos. Con solo decir que a Juan Pablo II se le decía así, Juan Pablo, en cambio, a Benedicto XVI se le llama por su nombre.

Saludos

H3dicho said...

Me gusto bastante el post, bastante educativo, ahi lo comparti..

saludos

Terox said...

A Mazinger le ha tocado duro...

En verdad interesante la info...

El Compilla said...

Mauricio, un gusto que pases por acá.

Todos:
Esto va a ser un poco enredado de describir y seguramente lo haré en un post: Ratzinger y Wojtyla representan exactamente lo mismo, vean el puesto que ocupaba en la congregación de la fé uno y cuanta influencia tenía sobre el otro. De carismas podemos hablar muchisimo, pero ese "sentimiento" será exiguo en 40 años (microciclo de la Iglesia). Juan XXIII dejó una gran base y la modorra vaticana ha retrasado el reencuentro con el modernismo.

Saludos