Hablemos de impuestos, pero hablemos

Seguro al leer el título de esta entrada inmediatamente arrugó la cara y no lo culpo, igual la arrugaron por ahí del 3000 antes de Cristo cuando un faraón egipcio los inventó.

Qué difícil es hablar de impuestos hoy, cuando para comenzar doña Laura en campaña dijo que no serían protagonistas de su eventual gobierno. En fin, muchas banderas han pasado por debajo del río y el tema está de vuelta.

Algunos pensarán que doña Laura ha topado con mala suerte por la serie de escándalos pero, mala suerte? pues desde luego que no! hay que ser muy inocente para pensar que por pura casualidad o RSE La Nación investigó a Herrero y Villalobos por nombrar algunos... pero, que dicha también! porque ellos principalmente son los llamados a predicar con el ejemplo y aplaudo de pie que se descubriera que los promotores de la reforma fiscal irónicamente eran evasores.

Me siento y apago mi antorcha, pero la tengo a mano porque la corrupción nos rodea y es cuestión de tiempo antes de que tenga que indignarme y encenderla de nuevo para quemar, al menos desde los foros virtuales, a quienes defraudan no al fisco sino al pueblo.

Los días pasan y en esta novela lo que veo es como muere su protagonista, la reforma fiscal. La comencé a conocer y de inmediato la odié, IVA a los servicios de salud privados cuando los públicos son deficientes? como no odiarla! pero como todo buen villano quería conocerla más, ojalá tanto como para poder adelantarme a sus pasos. Sin embargo, solo siguieron algunos capítulos más antes de que los medios le fueran quitando escenas y comenzara a agonizar, de hecho si me preguntan, no se si todavía vive y creo que nunca llegaré a conocerla bien.

El sentimiento que me queda con esta novela es que los intereses particulares hoy más que nunca son los que mueven la agenda del país, ya sea desde el gobierno o desde fuera. Algunos me dicen que esto siempre ha sido así pero me niego a creerlo totalmente, ya que con otros grandes temas como el TLC, los espacios de discusión ciudadana existieron.

Ahora al pueblo los grandes temas se le presentan en una versión resumida o light, de esas que vemos en los noticieros o cadenas nacionales de escazos minutos. Esto ya sea por interés de particulares o del gobierno o de ambos, al tiempo que el pueblo tampoco hace lo suyo, y poco a poco se domestica ya que aunque abre más la boca para opinar, lo hace cerrando cada vez más la mente.

No hemos discutido ni el primero de los grandes temas y ya no solo lo matamos, sino que faltando todavía la mitad del presente gobierno ya estamos en plena pre-campaña. Así no veo como tendremos un final feliz.




1 comment:

Terox said...

Yo lo que quisiera conocer es una propuesta para reformar el estado en forma más integral... por un lado los impuestos, pero por otro la forma en que se gastan... y no necesariamente una asesoría más o una asesoría menos... es que hay tanta insensatez en la gestión pública, tanta falta de sentido común... ¿para qué diablos está la Contraloría si una aspirina que cuesta 40 pesos en Fischel (la botica más cara!) le sale a la Caja en más de 200? ¿cuánto tiempo lleva la General Cañas sin demarcación, como se queja Fusil de Chispas, convirtiéndola de noche en una trampa mortal? Hemos llegado al punto que en el estado todo está bien si tiene los sellos, y cumplió los trámites, la forma, aunque el fondo no sirva... lo que importa es la forma...

De todo el escándalo de Hacienda, en realidad lo más agüevante es que se demuestra que los controles no se aplican parejo, la Muni valora propiedades, pero no a todos, Tributación cruza los ingresos, pero no a todos, en fin, quienes son los elegidos?